Parasitosis intestinales

Nivel de manejo del médico general: Diagnóstico: Específico. Tratamiento: Completo. Seguimiento: Completo.

 

Aspectos esenciales

  • Fecalismo más frecuente en niños, y carnivorismo en adultos.
  • Eosinofilia presente en helmintos, pero no en protozoos (excepto Isospora).
  • Diagnóstico con EPSD.
  • Protozoos se tratan con Metronidazol, cestodos con Praziquantel y nematodos con Mebendazol o Albendazol.

 

Caso clínico tipo

Un asistente sanitario de 36 años, sufre desde hace dos meses cuadro abdominal intermitente de náuseas, heces pastosas, flatulencia, meteorismo y baja de peso de 3 kg.

Definición

Las parasitosis digestivas son originadas por protozoos y helmintos que comprometen fundamentalmente el intestino (delgado y grueso) y, excepcionalmente, otras partes del tubo digestivo

Etiología-epidemiología-fisiopatología

Los agentes etiológicos responsables de parasitosis intestinales de mayor importancia en nuestro medio son:

Protozoos Helmintos Nematodos Helmintos Cestodos

- Entamoeba Histolytica

- Giardia intestinalis

- Cryptosporidium parvum

- Isospora belli

- Ascaris lumbricoides

- Trichuris trichiura

- Anisakis sp.

- Tenia saginata

- Tenia solium

- Diphyllobothrium latum

- Hymenolepis nana

Todos los protozoos intestinales tienen como mecanismo de transmisión el fecalismo humano y destacan especialmente Giardia y Cryptosporidium como agentes de gastroenteritis por aguas contaminadas.

Entre los nemátodos, la mayoría es por geofagia excepto Anisakis que es por el consumo de peces no cocidos. En cuanto a los céstodos, el carnivorismo es el principal mecanismo de transmisión, sea de vacuno en T. saginata, de cerdo en T. solium y de peces de agua dulce en Diphyllobotrium. La excepción a esto último lo hace Hymenolepis que es por fecalismo humano.

La mayoría de las parasitosis intestinales que son por fecalismo afectan más a niños (excepto Isospora y E. histolytica) y las que son por carnivorismo más a los adultos. Los geohelmintos (Ascaris y Trichuris) y los parásitos por carnivorismo han disminuido su frecuencia en zonas urbanas, pero aún se mantienen vigentes en zonas rurales.

 

Diagnóstico

Cuadro Clínico:

Las parasitosis intestinales por protozoo tienen como síntoma principal la diarrea, la que puede ser acuosa en casos de Giardia, Isospora o Cryptosporidium, o disentérica en amebiasis (recordar que E. hystolitica puede dar infecciones extraintestinales como es el absceso hepático amebiano). Las Giardosis pueden presentar un síndrome de malabsorción en el contexto de una diarrea crónica.

Los cuadros debidos a cestodos principalmente se manifiestan por dolor abdominal, baja de peso y en algunas ocasiones porque el paciente observa las proglótidas en las heces. Hymenolepis también puede dar vómitos y diarrea con Sd. de malabsorción.

En cuanto a los nemátodos, Tricocefalosis puede dar diarrea disentérica, en cambio las Ascariasis no dan mucha sintomatología intestinal, excepto cuando son masivas; generalmente dan más manifestaciones respiratorias cuando realizan el ciclo de Loos (Sd. de Loeffler). Anisakis da más sintomatología digestiva superior al comienzo (disfagia, dolor epigástrico, vómito; incluso se puede expulsar el gusano por la boca) y luego de varios días puede presentar síntomas más intestinales.

Una característica particular de las parasitosis es la eosinofilia. Los helmintos tisulares dan las eosinofilias más notorias (en este tema destacaría Ascaris en su paso por el pulmón). Se describe clásicamente que los helmintos intestinales también las presentan, aunque menos notorias. Los protozoos intestinales no dan eosinofilia, con excepción de Isospora, la que incluso puede presentar Cristales de Charcot-Leiden en las deposiciones.

El diagnostico se hace con EPSD (estudio parasitológico seriado de deposiciones) en casi todos estos casos. Cuando se sospecha de Isospora o Cryptosporidium el EPSD debe hacerse con tinción de Ziehl-Nielsen. En el caso de Anisakis, el diagnostico es endoscópico.

Tratamiento

Se debe hacer el tratamiento general de una deshidratación o por Sd de malabsorción si lo presenta. El tratamiento es ambulatorio, excepto en T. solium el cuál es hospitalario con aislamiento entérico (para prevenir Cisticercosis).

Cuando el agente es un protozoo el tratamiento es con Metronidazol ( Giardasis: Adultos 30 mg/kg -niños 15 mg/kg/d- vo c/8 hrs x 5 días / Amebiasis: Adultos 30 mg/kg/día -niños 30-50 mg/kg/día dividido en 3 dosis- en una dosis x 10 días), excepto en el caso de Cryptosporidium (Nitazoxanida 500 mg vo c/ 12 hrs por tres días) e Isospora (Trimetoprima-Sulfametoxazol 160/800 mg c/ 6 hrs por 10 días).

Cuando el agente es un cestodo se trata con Praziquantel en dosis única (10 mg/kg/día)

Cuando el agente es un nemátodo se trata con un azol, como Mebendazol (500 mg dosis única o 100 mg c/ 12 hrs por 1-3 días, dependiendo el parásito) o Albendazol (400 mg dosis única). 

Seguimiento

Además de evaluar la efectividad del tratamiento en una consulta posterior, se debe hacer una asesoría educacional sanitaria sobre los mecanismos de infección para evitar otras reinfecciones por la misma causa dentro de la comunidad.

Bibliografía

INFECCIONES POR PARÁSITOS MÁS FRECUENTES Y SU MANEJO - Dr. Werner Apt B. REV. MED. CLIN. CONDES - 2014; 25(3) 485-528 file:///C:/Users/GREEN%20X%20RESORT/Desktop/12-Dr.Apt.pdf

 

Contenido en Revisión

El contenido será validado por un profesional en la materia.

Autor / Editor Revisor de Contenido Revisor de Formato Año
Diego Paredes 2017
[ historial de revisiones ]

Menu Off-Canvas