Perforación timpánica traumática

Nivel de manejo del médico general: Diagnóstico Específico Tratamiento Inicial Seguimiento Derivar

Aspectos esenciales

Producto de daño directo a la membrana timpánica o a cambios de presión ambientales.

Hipoacusia como síntoma principal. Objetivar audiometría, la que además ayuda al diagnóstico y seguimiento.

Diagnóstico específico al observar la perforación a la otoscopía.

Tratamiento médico en la mayoría de los casos.

Caso clínico tipo

Paciente masculino de 50 años, sin antecedentes médicos, consulta por cuadro de otalgia, hipoacusia y otorrea izquierda de 3 semanas de evolución que inicia posterior a "bautizo" de buceo autónomo recreacional. A la otoscopía se visualiza membrana timpánica perforada.

Definición

Perforación de la membrana timpánica secundaria a una injuria mecánica o un cambio de presión, que puede o no estar asociado a un daño de la cadena osicular y del oído interno.

Etiología-epidemiología-fisiopatología

Causas:

Lesiones iatrogénicas

Traumatismos directos de cuerpos sólidos contra la membrana

Quemaduras

Traumatismos indirectos: por cambios bruscos de presión.

Fracturas de base de cráneo.

Entre las causa más frecuentes se encuentran la iatrogenia, y el daño secundario al inadecuado uso de hisopos en la limpieza del CAE.

Otras causas corresponden a aumentos bruscos de la presión en el medio externo (como explosiones, disparos cercanos al oído, golpes con la palma de la mano en la oreja, entre otros).

Determinantes de la magnitud del daño:

Intensidad y tipo de la agresión.

Estado previo de la membrana timpánica

Injurias y reparaciones previas (predispone)

Edad (a mayor edad, menos resistente)

Timpanoesclerosis (protege)

Diagnóstico

Historia clínica: Detallar mecanismos del trauma y caracterizar síntomas

Otalgia moderada a severa en relación al trauma, habitualmente no persistente.

Graduar Hipoacusia

Presencia o no de Tinitus

Vértigo: suele presentarse tras barotrauma, remitiendo espontáneamente. La presencia de síntomas vestibulares tras un traumatismo directo debe hacer sospechar una fístula laberíntica que exige tratamiento quirúrgico de urgencia.

Examen Físico:

Al examinar el CAE podría haber algún grado de otorragia u otorrea, habitualmente escasa.

A la otoscopía se debe objetivar la perforación, la que puede ser de morfología variable. Más frecuente en cuadrantes posteriores e inferiores. Tendencia a aumentar de tamaño las primeras 48 hrs por retracción.

Exámenes complementarios:

Audiometría: importante para objetivar el daño auditivo. El examen mostrará una hipoacusia de conducción, más severa si hay compromiso de la cadena osicular. Hipoacusia mixta debe hacer sospechar lesión de oído interno o fístula laberíntica.

TAC de peñasco:

Descartar fractura secundaria al traumatismo.

Descartar colesteatoma.

Evaluar Complicaciones:

Asociadas a la perforación:

Disyunción de la cadena osicular

Colesteatoma

Infecciones

Tratamiento

Medidas generales:

Remover material contaminante del CAE

Instruir al paciente a no introducir objetos al CAE y evitar la entrada de agua. Tomar precauciones al bañarse.

Analgesia, de ser necesaria.

Evaluación por especialista: Alrededor de un 80% presenta cierre espontáneo durante los primeros meses y solo requerirá manejo expectante.

Terapia antibiótica tópica (gotas) indicada solo ante signos de infección (otorrea).

Manejo quirúrgico: en caso de disyunción de la cadena osicular, o tras 6 meses sin cierre espontáneo.

Miringoplastía (cierre de la perforación con injerto)

Timpanoplastía (cierre perforación más revisión cavidad timpánica y eventual reparación)

Evaluar complicaciones asociadas a la cirugía:

Deterioro de la audición

Reperforación

Colesteatoma

Seguimiento

Por especialista.

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Autor / Editor Revisor de Contenido Revisor de Formato Año
Diego Paredes 2016
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